PowerPoint es maligno


Así titula un artículo publicado en Wired por Edward Tufte, un profesor de política, computación y diseño gráfico en la Universidad de Yale. En otro párrafo señala:

Edward Tufte“…como mínimo, una presentación no debería causar ningún daño. Sin embargo, el estilo PowerPoint rutinariamente interrumpe, domina y trivializa contenidos.”

Y finaliza con esta reflexión sobre el programa:

“…en lugar de complementar una presentación, se ha convertido en un sustituto de ella. Este uso indebido ignora la regla más importante de la oratoria: Respeta tu audiencia.”

De este modo, el autor condena tanto la práctica de leer diapositivas llenas de texto como las plantillas que promueven dichas diapositivas. En este sentido, coincide con otro experto, Seth Godin, quien culpa a Microsoft por haber incluido en su programa los conocidos asistentes y plantillas. Según Godin, estas “ayudas” son la principal razón por las que hemos convivido con pantallas llenas de listas y fondos espantosos. En efecto, ya sea por inseguridad o pereza, muchos basan su diseño en las plantillas por defecto. La consecuencia es la típica diapositiva con muchas viñetas (o balas), muchos niveles jerárquicos y texto cada vez más pequeño.

Una explicación científica

Acorde a otro artículo publicado en el Sidney Morning Herald de Australia, dicha técnica no es sólo aburrida sino contraproducente. La publicación cuenta que las investigaciones desarrolladas en la Universidad de New South Wales “revelan que el cerebro humano procesa y retiene más información si es asimilada tanto en su forma verbal o en su forma escrita, pero no en ambas al mismo tiempo.” Estos estudios cuestionan incluso el hábito centenario de leer la Biblia al mismo tiempo que es leída en voz alta en la iglesia. Los investigadores señalan que más pasajes serían entendidos y recordados si se escucharan o leyeran por separado.

Como señala el Profesor John Sweller, autor de los estudios citados en el artículo, es más difícil procesar información si nos llega en forma escrita y oral al mismo tiempo. Y ésta es la explicación científica de la muerte por PowerPoint; con presentaciones basadas en diapositivas como la que sigue, la audiencia trata de descifrar lo que se le muestra o atiende al orador, pero no hace ambas cosas.

El principal problema con estas diapositivas es que quien intente comprender lo proyectado fracasará, debido a que los gráficos y el texto son minúsculos. Más temprano que tarde desistirá en su esfuerzo y se desconectará. Si resignara su intención de ver y se limitara sólo a escuchar, la monotonía de la lectura en la penumbra exigirá grandes esfuerzos de concentración. Lo más probable es que  también desista y se desconecte. El proceso es algo como ésto:

En defensa del programa

Como vimos en otra entrada, el Dr. Sweller advierte:

“El uso de presentaciones con PowerPoint ha sido un desastre. Debería tirarse a la basura.”


Si se refiere a abandonar el uso habitual del programa, acuerdo por completo. Pero si habla de evitar el software, su propuesta me parece inviable. PowerPoint es un instrumento que, bien usado, puede aportar mucho para comunicar de modo claro y memorable. Como queda implícito en la opinión del experto en marketing y comunicación Seth Godin:

Seth Godin“PowerPoint podría ser la herramienta más poderosa en nuestras computadoras. Pero no lo es. Actualmente es un triste fracaso”


¿Por qué no tomar nota de la opinión de Tufte y usar el programa de otro modo, que complemente nuestra charla en vez de transcribirla? PowerPoint no es la presentación, es una herramienta. Y no sería justo culpar al instrumento por los errores del artesano.

Nadie los obliga a seguir las órdenes de plantillas y asistentes. En vez de eso, piensen en sus diapositivas como carteles de ruta. Mantengan el texto al mínimo; empleen más fotografías y más grandes, que llenen toda la diapositiva. En vez de listados, segmenten: un concepto por diapositiva.

La idea es que la diapositiva, como el cartel, pueda entenderse en 3″ ó 4″. Si no es así, contiene demasiados elementos y hay que simplificarla. Resumiendo: diapositivas más visuales y menos textuales. Y la próxima ocasión que asistan a una presentación aburrida, con un mensaje mal entregado, no culpen al programa. Piensen en cómo lo harían mejor, no en matar al mensajero.

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4 respuestas a PowerPoint es maligno

  1. Osvaldo dijo:

    Sigo aprendiendo.

    • Gracias Osvaldo, yo también aprendo de los comentarios y experiencias que me transmite la gente, por ejemplo las tuyas. Nuestro intercambio del otro día me dio pie para una próxima entrada referida a otros inconvenientes de presentar como Microsoft propone. Saludos

  2. Pingback: Los libros no muerden: Slide:ology y Presentation Zen | Diseño de presentaciones

  3. Pingback: Si debes listar, hazlo correctamente | Diseño de presentaciones

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